miércoles, 25 de enero de 2012

BROCHETAS


Las brochetas de verduras con carne, pescado o marisco son una buena alternativa para hacer un menú más atractivo y variado, además de saludable.

Podemos elegir entre carne, pescado o marisco como ingrediente principal. Yo he utilizado pollo y langostinos, pero podéis optar por lo que más os guste, e incluso mezclar pescado con marisco (rape y gambas, por ejemplo).

A la hora de elegir las verduras yo he elegido:

  • Pimiento verde
  • Calabacín
Podéis utilizar otras verduras como champiñones, pimiento rojo, tomate, berenjena, etc.

Además necesitaréis:

  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite
  • Ajo deshidratado
  • Hierbas aromáticas


El pincho puede ser metálico (si se hacen al horno o parrilla) o de madera (para la plancha, ya que si no se mueven los ingredientes)

Trocear las pechugas en tacos de unos 3 cm y dejar macerar en una mezcla hecha con  sal, pimienta y ajo deshidratado.


Colocar de forma alternativa la carne o el marisco con las distintas verduras y pintarlas con una brocha con un poco de aceite.
Si os gusten las hiervas aromáticas podéis añadir orégano, albahaca, perejil.

También podéis sazonar con curry (para los más atrevidos).

Una vez bien colocado lo podéis hacerlos a la plancha, horno (grill dando la vuelta o a 200ºC) o barbacoa.



Al final podéis añadir salsa tamari, en ese caso os recomiendo poner menos sal.

viernes, 20 de enero de 2012

LA ALIMENTACIÓN DESDE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XIX: la era de la abundancia... y sus consecuencias



La forma en que nos alimentamos en la actualidad dista enormemente de cómo lo hacían nuestros abuelos hace no tantos años. Esto es debido a múltiples razones.

CAMBIO RADICAL EN LA PRODUCCIÓN DE LOS ALIMENTOS

Desde el vertiginoso desarrollo de la maquinaria agrícola, así como la selección de especies animales y vegetales más productivas cuya obtención en la cantidad y velocidad que ahora se consigue antes era impensable.
Así por ejemplo, no hace tanto tiempo, la leche se ordeñaba a mano, los animales se criaban al aire libre y las técnicas para cosechar eran absolutamente rudimentarias si las comparamos con las actuales. Esto hacía que la producción alimentaria fuera muchísimo más reducida.


INSTAURACIÓN DE LOS MÉTODOS MODERNOS DE CONSERVACIÓN

Las aportaciones de Appert publicadas a partir de 1810 (conservación de los alimentos en frascos de cristal, sometidos al baño maría y cerrados herméticamente con corchos encerados fijados con un alambre, de forma similar al proceder seguido con las botellas de champagne), de Donkin desde 1818 (fabricación de los botes de hojalata-las latas de conserva-) y de Pasteur de 1861 a 1873 (invención de la pasteurización), abrieron el camino al enlatado hermético y, en gran medida, fueron la base de todos los avances posteriores: desecado, refrigeración, congelación, precocinados, envasado al vacío...

LOS NUEVOS MEDIOS DE TRANSPORTE
                       
Dos inventos fueron los impulsores de este cambio radical: el barco de vapor y el ferrocarril. La red ferroviaria empieza a competir con las diligencias en 1840 y puede decirse que, con carencias como la del caso español, la red básica de ferrocarriles estaba ya completada en 1880. En los transportes marítimos uno de los avances más notables fue la invención del motor de expansión (1854), que dotó a los buques del doble de la velocidad que antes alcanzaban. Esto, unido a la aparición casi simultánea de los barcos frigoríficos, amplió los mercados de una forma espectacular. Los alimentos llegaban a su destino más rápidamente y en mejores condiciones.

APARICIÓN DE LA LEGISLACIÓN ALIMENTICIA

Por otro lado también que pusieron las bases para los controles de los alimentos.
Con estas legislaciones se dejaron también a un lado las antiguas prácticas discriminatorias que consideraban determinados alimentos destinados exclusivamente a determinada categoría de consumidores (pan blanco y carne fresca para los ricos, pan negro y carne salada para los pobres). De ahora en adelante las distinciones se harían en función de la calidad de los alimentos,  otorgándoles una categoría (primera, segunda y tercera), sin tener en cuenta la jerarquía entre las personas. Todo el mundo debía tener derecho a consumir de todo, siempre que su poder adquisitivo se lo permitiera.

APARICIÓN DE LA CIENCIA DE LA NUTRICIÓN

Con ella se fueron conociendo, cada vez con mayor certeza, las necesidades de los principios inmediatos, energéticas, de aminoácidos esenciales y de micronutrientes. En este punto fue muy importante el descubrimiento de las vitaminas que ayudaron a prevenir y curar numerosas enfermedades causadas por la carencia de éstas.

Todos estos avances han conseguido unas mejoras innegables en la alimentación humana, 
sobre todo en los Países desarrollados.
Prácticamente todo el mundo occidental tiene acceso a una alimentación rica y variada.
Pero esta sobreabundancia también ha arrastrado unas consecuencias negativas.


El incremento de  personas afectadas por enfermedades relacionadas con una alimentación desequilibrada, como la obesidad, diabetes, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares...

La decadencia de los rituales en torno a la comida: sentarse alrededor de una mesa bien  puesta, para disfrutar de la comida servida en los paltos, no sólo significa comer adecuadamente, sino que esta actitud también conlleva a una mayor comunicación y relación entre los comensales, añadiendo el placer de saborear lo que alguien ha cocinado para nosotros con esmero y cariño.
Al perder  esta costumbre y, en lugar de alrededor de una mesa, nos sentamos alrededor de una pizza delante del televisor, con vasos de plástico o algo aún peor, bebiendo directamente de una lata metálica, y como únicos cubiertos los dedos de nuestras manos, nos enfrentamos a un verdadero problema, no sólo por las consecuencias negativas que este tipo de comidas van a ejercer en nuestra salud, sino que además, estas conductas heredadas (algunas herencias sería mejor rechazarlas), van a conseguir que poco a poco se pierda ese momento entrañable de sentarnos a comer en compañía y alrededor de una mesa.

 
El auge de la economía y de nuestro poder adquisitivo ha permitido la posibilidad de recurrir a la denominada "fast food" en demasiadas ocasiones, lo que hace que la calidad de la alimentación en los hogares vaya progresivamente empeorando, lo que repercute de una forma evidente y clara en la salud de nuestros niños y de los adultos.



La aparición de dietas milagro”, y productos milagro” que prometen pérdidas de peso que pueden llegar a ser peligrosas para la salud tanto física como mental.

La aparición de malos hábitos alimenticios algunos ya mencionados como, comer delante de la tele, no tomar un desayuno adecuado o lo que es peor, no desayunar, picar entre horas alimentos elaborados de dudoso valor nutritivo (chucherías, bollería industrial, bolsas de...), recurrir a la comida rápida o “fast food” con demasiada frecuencia, etc.

Es también preocupante el incremento gradual y progresivo de las enfermedades relacionadas con un comportamiento alimenticio inadecuado, como la anorexia, la bulimia, y una nueva enfermedad que está emergiendo que es la vigorexia.

La adquisición de conocimientos sobre la correcta combinación de alimentos, la frecuencia de consumo de cada uno de ellos y la cantidad adecuada en función de las circunstancias personales, constituye un paso fundamental para crear una actitud responsable y comprometida hacia la forma de alimentarse.


De esta forma se consigue promocionar conductas alimenticias saludables que posibilitan la autogestión y autoexigencia del individuo, sintiéndose así una parte activa del proceso
Para que inicies tu camino hacia un cambio a unos hábitos alimenticios saludables

Tu alimentación  tiene que ser equilibrada, variada y sabrosa, siempre adaptada a tus preferencias culinarias.
Placer, variedad y equilibrio no son incompatibles

domingo, 15 de enero de 2012

CONEJO EN SALSA DE CALABACÍN

Os pongo una receta que una paciente muy amablemente me ha mandado (con foto y todo). Os animo a que hagáis lo mismo para que así podamos animar un poco más este blog. 

Ingredientes para dos raciones:
  • 300 gr. de conejo
  • 6 champiñones
  • Ajo deshidratado
  • Cebolla deshidratada
  • Perejil deshidratado
  • 1/2 Pimiento verde
  • Puré de calabacín (sobrado del día anterior)
  • Salsa tamari
  • Sal al gusto y un hilito de aceite

Echar ajo al gusto con el hilito de aceite en una sartén antiadherente amplia y un poco honda, y agregarle el conejo. Hacer que se tueste un poco el conejo y añadir un poco de tamari y tenerlo un poco más. Retirar a un plato.
En la misma sartén echar un par de cucharadas de agua (o caldo de verduras casero) y añadir el pimiento verde en juliana con la cebolla. Cuando estén medio hechos agregar los champiñones (laminados un poco gruesos) y tapar para que suelten el agua. Cuando hayan soltado la mayoría del agua introducir el conejo y tenerlo un poco al fuego para que coja los aromas.
Después añadirle el puré de calabacín y el perejil. Taparlo y tenerlo hasta ver que esta blando el conejo.

Se puede sustituir el conejo por tacos de pechuga de pavo o pollo. También se puede añadir al pimiento verde y a la cebolla tomate en trocitos y pimiento rojo para hacer un sofrito.

Receta facilitada por E. L.

jueves, 12 de enero de 2012

AJOS FRITOS CON POCO ACEITE

Cuando estamos a dieta hay que reducir la cantidad de aceite para cocinar. Esta vez os voy a dar un truco para poder conseguir ajos fritos con poco aceite. 

Es importante utilizar buena materia prima para cocinar. Así que, elegir unos buenos dientes de ajo y picarlos a vuestro gusto.


      
               



Freír los ajos en una sartén con abundante aciete de oliva virgen hasta que queden bien doraditos.



Después pasarlos por un colador para separar los ajos del aceite. 

                          

De esta manera os quedará separado el aceite de los ajos y éstos los podréis utilizar para añadir a unas verduras, a un pescado o cualquier guiso.