Estas Navidades te propongo algunos trucos
para que la cuesta de enero no llegues con más peso
La ingesta excesiva de alcohol y dulces durante las fiestas de Navidad puede provocar un aumento de peso de entre dos y tres kilos. Por este motivo, es mejor optar por comidas ligeras los días que no son festivos para compensar los excesos de los días señalados.
Os recomiendo durante los días
intermedios (no festivos), ingerir proteínas bajas en grasa, como pollo, pescados, huevos, lácteos desnatados, frutas y verduras de bajo índice glucémico (evitar la patata) y dejar una cantidad escasa de hidrato
de carbono únicamente en el desayuno, que pueden ser dos biscotes de pan, un
puñado de cereales o una tostada. Procurar no comer arroz, pasta y
legumbre y si lo hacéis que sean cocinados con muy poca grasa. No se trata de
comer poco sino de hacerlo mejor.

Los caldos
calientes desgrasados (mejor de
verdura) son una alternativa más que válida para las cenas porque sacian y
aportan escasas calorías en el momento donde la ingesta debe ser menor. Realizando
cinco comidas diarias con estas
indicaciones, a las que añadimos dos litros de agua diarios (pueden ser en forma de infusiones
sin azúcar), os ayudará a compensar los excesos puntuales.
Y por supuesto sin olvidarnos del ejercicio físico. Un buen paseo sería suficiente.
Menús navideños
El principal problema de los menús navideños no se centra en el plato principal, sino en los entrantes, los postres y las copas finales. No es complicado reemplazar los primeros por versiones menos calóricas, sustituyéndolos por marisco, espárragos o verduras a la plancha. También es mejor evitar los fritos y el exceso de pan, ya que vamos a tomar postre. Esto ayudará también a tener digestiones menos pesadas y llegar mejor al final de la comida. En cuanto a los postres y las copas, con reducir el consumo será suficiente. Es recomendable planificar lo que se va a comer y beber antes de empezar a comer, para de esa manera no excedernos demasiado.
Un error que se comete con
frecuencia es omitir comidas en el día de los eventos, cuya única
consecuencia es que lleguemos hambrientos a la comida principal. Para
compensar ya tenemos los días no festivos.
Por último, las bebidas con una
mayor graduación alcohólica contienen más calorías. Mi recomendación es
sencilla, sustituye o disminuye las copas de
bebidas de alta graduación por el vino tinto, el cava, la cerveza o la cerveza sin alcohol. Si te
decides por una copa añade bastante hielo y evita mezclarla con refrescos que
contengan azúcar (la tónica, aunque tiene un sabor amargo contiene tanta
azúcar como cualquier otro refresco).
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